lunes, 9 de julio de 2012

Fraude Electoral 2012


Depresión Psicológica Política

Cómo ganó el Partido Revolucionario Institucional (PRI)

Karl Novo, enviado especial

México, D.F.- Después de ver de cerca las reacciones electorales para presidente de la República, Senadores, Diputados Federales, Gobernadores, presidentes municipales, Diputados locales; en la sociedad mexicana hemos llegado a una serie de conclusión, primero a una fuerte resaca sobre los resultados preliminares  y su ¿rotundo triunfo del tricolor?, y la reapertura de urnas electorales para reafirmar que Enrique Peña Nieto, es el virtual ganador.

Sin embargo, hemos sido testigos de la cantidad de arbitrariedades que se suscitaron en las casillas, y cómo logró el candidato del PRI ganar las elecciones, sin que el Instituto Federal Electoral se haya dado cuenta, ni  la misma sociedad por más que le busca, claro, sí tomamos  en consideración que compro votos apoyados de la empresa comercial Soriana con despensas y “tarjetas de ayuda”, así como de dinero en efectivo,  el mero día de las elecciones soborno con  $250, $500, $700, $800, mil, mil 200, hasta dos mil pesos, aunado a una serie de “regalos”: gorras, paraguas, camisetas, bolsas, etc.
En el Distrito Federal hubo gran inconformidad por la falta de boletas para las votaciones ya  que estas se agotaron de una manera rápida, mientras que en el Estado de México hasta sobraron; pero, lo más grave es que en diversas entidad hubo gente que acudió a las casillas electorales y se encontraron con que ya habían votado, (usurpando la personalidad) de los votantes. Pero, ¿esto no es suficiente para acreditar un fraude?, ¿Qué se necesita para configurar el delito de fraude con todos estos elementos?,  es fácil, una nueva votación sin tantas argucias políticas, sin trampas, con boletas suficientes en todos los estados así como se viene haciendo en países desarrollados.
De lo contario, visto el “perfecto fraude” los jóvenes estudiantes, los grupos denominados anonimous y pueblo en general, no dejarán quede nueva cuenta  una trampa se pueda apoderar del Estado, lo que acarrearía un desenlace fatal.