viernes, 14 de diciembre de 2018

Declaraciones del Magistrado Elfego Bautista Pardo

 EL TRIBUNAL DEBE ATENDER 
MEJOR AL JUSTICIABLE

·         El magistrado Élfego Bautista Pardo recuerda a don Jorge Rodríguez y Rodríguez, ex presidente del TSJ del entonces DF
·         Bajo el imperio de la ley se hace prevalecer el Estado de Derecho que consagra nuestra Carta Magna

BLAS A. BUENDÍA
Reportero Free Lance

Editor JUAN CARLOS MARTINEZ
jeancarleon@hotmail.com 

El martes 11 de diciembre (2018), el Magistrado Presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, Doctor Álvaro Augusto Pérez Juárez rindió ante el pleno de magistrados su segundo informe de trabajo, desde que asumiera el cargo en abril de 2017, nos hizo partícipes de los logros durante su gestión, los cuales han contribuido a eficientar la impartición de justicia en la capital de la República.
Los anteriores conceptos son vertidos por el Magistrado Élfego Bautista Pardo, titular de la Quinta Sala Civil, Ponencia 3, del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, quien rememoró la carrera ética y profesional de uno de los juristas más destacados de este Órgano Jurisdiccional, don Jorge Rodríguez y Rodríguez.
El máximo órgano del Tribunal es el pleno de Magistrados, sin embargo, el presidente del órgano judicial tiene funciones específicas y trascendentes como representar al Tribunal en actos oficiales, nombrar a los Secretarios de la Presidencia y del Pleno del Tribunal, a los funcionarios técnicos y personal, llevar el turno de las magistradas y magistrados que se excusen, regular, instrumentar, sistematizar, dirigir y supervisar las funciones de desarrollo institucional, entre otras de importante trascendencia para la vida de este poder capitalino.
Grandes juristas han ocupado el cargo de presidente desde 1905, cada uno de ellos, han llevado a consolidar la labor judicial y la independencia entre poderes, realizando acciones que fortalecen la impartición de justicia y redundan en beneficio de los derechos humanos de los justiciables, el orden público y la paz social.
Uno de ellos, fue el magistrado Jorge Rodríguez y Rodríguez, con quien tuve la oportunidad de coincidir y trabajar en pro del Tribunal Superior de Justicia, mientras fui Secretario General del Sindicato del Poder Judicial, y cuyo primer informe recuerdo claramente.
El trabajo de Don Jorge impactó de manera relevante a la vida de quienes nos dedicamos a esta noble labor en todos los niveles, gracias a su carácter logró aumentar en un sesenta y cuatro por ciento el presupuesto del Tribunal para el ejercicio de 1996, mejorando las condiciones de trabajo, mediante un incremento salarial y de prestaciones, que impactaron de manera positiva a todos los servidores de esta casa de justicia, desde el trabajador más modesto, hasta jueces y magistrados.
En su periodo, se llevaron a cabo acciones que han contribuido a que nuestro Tribunal sea la institución sólida y transparente que es hoy, se logró la instauración del fondo de apoyo para la administración de justicia que ha fortalecido los estímulos del personal y la adquisición de inmuebles ubicados en Río de la Plata que ahora se permutaron por la construcción del edifico ubicado en Niños Héroes número 150 y que han permitido brindar un mejor servicio al justiciable.
Su legado nos encaminó a varias generaciones por la senda del cumplimiento del deber con entusiasmo, inculcándonos conciencia de nuestra labor para satisfacer las peticiones ciudadanas, siempre nos dijo que “el Tribunal debe atender mejor al justiciable mediante la organización de trámites, servir con intensidad no solamente a través de la aplicación de la norma sino actuando siempre con honradez y en el momento oportuno y que las reformas a los ordenamientos deberían coincidir con la prevención, la procuración y la administración de justicia a fin de compartir y hacer efectivo el propósito fundamental de cabal respeto a la dignidad humana”.
Él es sólo uno de los incontables hombres que han dedicado su vida al servicio público a través de la función judicial en el Tribunal capitalino, todos ellos con la firme convicción de hacer de éste un mejor país, convencidos de que servir a la nación bajo el imperio de la ley hace prevalecer el Estado de Derecho que consagra nuestra Carta Magna y es una garantía de la paz social, necesarios para una sana convivencia. En esta ocasión sólo quise hacer un homenaje mostrando mi respeto a uno más de los hombres comprometidos con nuestro país, puntualizó el Magistrado Élfego Bautista Pardo, en su análisis político-jurídico Así es el Derecho.

martes, 11 de diciembre de 2018

Magistrado Elfego Bautista Pardo

Nubes de copal y ritos de pueblos originarios, sinergia de la fiesta nacional del 1º de Diciembre

·         El presidencialismo en Méxic.
·         Se esperan muy buenos resultados del nuevo gobierno.
·         Quizá ninguna otra Toma de Protesta fue tan emotiva ni causó tanto interés como esa, a tono con las grandes expectativas que López Obrador despertó en el pueblo a lo largo de años en combate político y social, afirmó el Magistrado Élfego Bautista Pardo

BLAS A. BUENDÍA
Reportero Free Lance
filtrodedatospoliticos@gmail.com

No hay fecha que no se cumpla, ni plazo que no se venza: el pasado 1º. de diciembre, Andrés Manuel López Obrador asumió la máxima magistratura del país al convertirse en el Presidente de la República -el mandatario número 79, de acuerdo con el listado de México Desconocido-, consagrado como nadie antes, en medio de nubes de copal, con ritos de los pueblos originarios, en medio de un ambiente impresionante con tintes de fiesta nacional. No lo rompió ni una sola de las voces críticas al nuevo gobierno existentes incluso antes de la toma de protesta.
Las anteriores apreciaciones fueron externadas por el Magistrado civilista Élfego Bautista Pardo, quien exaltó que “quizá ninguna otra Toma de Protesta fue tan emotiva ni causó tanto interés como esa, a tono con las grandes expectativas que López Obrador despertó en el pueblo a lo largo de años en combate político y social, de aquí que se esperen muy buenos resultados del nuevo gobierno, sobre todo en materias de seguridad, económica y social”.
Millones de ciudadanos, dijo, creemos en la capacidad y sincera entrega del nuevo Presidente y que su gabinete actuará en consecuencia; todos, sin excepción, esperamos que obtengan grandes resultados que lleven a México al desarrollo, la paz y la seguridad que merece. Sabemos que gran parte de las decisiones vendrán del Poder Ejecutivo, y debemos estar conscientes de la sinergia indispensable con los Poderes Legislativo y Judicial, para mejorar la vida de todos los mexicanos.
Consideró, en este contexto, que la figura del Presidente es de importancia máxima, ya que desde 1824 México se erigió en Estado con sistema democrático y presidencial.
Un Estado democrático, afirmó en su análisis Así es el Derecho, puede organizar de diversas formas el poder político. Las más conocidas son el sistema presidencial y el sistema parlamentario.
El primero, apuntó, impera en América Latina y es el único que hemos conocido en nuestro país a partir del gobierno de Guadalupe Victoria.
Su característica, explicó, es que el Presidente es Jefe del Estado y del gobierno a la vez, es electo popularmente, no puede ser removido por votación del Parlamento o del Congreso; designa a los miembros de su gobierno y no admite ninguna clase de autoridad dual que se interponga entre él y su gabinete.
El sistema presidencial, como el sistema parlamentario, subrayó, es bastante adecuado para lograr gobernabilidad y constituye terreno fértil para la democracia.
Durante el siglo XX, recapituló, el sistema presidencial en México se transformó en presidencialismo, siempre criticado en vista del poder exacerbado concedido al titular del Ejecutivo.
Explica: “Comenzó en 1934 con la llegada de Lázaro Cárdenas a la Presidencia. Él fue configurando una figura presidencial tan poderosa que incluso llegó a controlar a los Poderes Legislativo y Judicial y dejó en simple teoría una de las recomendaciones fundamentales de Montesquieu”.
El ejercicio de este poder ilimitado, precisó, se mantuvo a lo largo de la vida del Partido Revolucionario Institucional como partido de Estado –con interrupción de 2000 a 2012- hasta el sábado primero de diciembre. Durante ese periodo las atribuciones del Presidente fueron las otorgadas por el artículo 89 de la Carta Magna y otros preceptos alusivos, y las metaconstitucionales, entre las que se destacan el liderazgo del partido, la designación de su sucesor y la postulación y remoción de gobernadores.
“En nuestra opinión, más allá del Sistema Presidencial o del Parlamentario, en un Estado democrático lo más importante es que los intereses del soberano, es decir del pueblo, y el respeto irrestricto a los derechos humanos de todo individuo, sean guía de las acciones, así se logran –realmente- gobernabilidad, seguridad y desarrollo”, aseveró.
Puntualizó: “Y aunque gran parte de las miradas se encuentren sobre el Presidente Andrés Manuel López Obrador, que supo convertirse en catalizador de las esperanzas de los mexicanos, todos tenemos mucho que hacer junto con él para lograr el México de oportunidades y derechos que merecemos”.
El Magistrado Élfego Bautista Pardo, es titular de la Quinta Sala Civil, Ponencia 3, del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México.

lunes, 3 de diciembre de 2018

Cátedra Laboral

LAS CONQUISTAS LABORALES SON INAMOVIBLES

Seguro de gastos médicos mayores.
“En el mundo jurídico existen los derechos adquiridos e incluso supuestos legales bajo los cuales pueden exigirse ese tipo de prestaciones y, en consecuencia, seguirá el debate en tribunales y legislaturas”, notificó el magistrado civilista Élfego Bautista Pardo

BLAS A. BUENDÍA
Reportero Free Lance
filtrodedatospoliticos@gmail.com

Hasta el día de hoy ha sido práctica común en la administración pública otorgar seguro de gastos médicos mayores a algunos servidores según la responsabilidad de su encargo, el riesgo que sus labores representan, la especialidad, compromiso y entrega necesarios para sus actividades. También en la iniciativa privada determinados empleados tienen dicha prestación.
Si bien las conquistas laborales son inamovibles, para el magistrado civilista Élfego Bautista Pardo dijo que el inminente cambio del Ejecutivo Federal, inicio de la llamada la cuarta transformación y la publicación de la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos, “nos hace pensar que tal como propuso el Presidente electo, dicha prestación junto con otras consideradas ‘privilegio’ desaparecerán del servicio público, pero debemos tener en cuenta que en el mundo jurídico existen los derechos adquiridos e incluso supuestos legales bajo los cuales pueden exigirse ese tipo de prestaciones y, en consecuencia, seguirá el debate en tribunales y legislaturas”.
Por lo que hace al derecho adquirido –destaca el magistrado Bautista Pardo-, se puede definir como el acto realizado que introduce un bien, una facultad o un provecho al patrimonio de una persona, y no puede afectarse ni por la voluntad de quienes intervinieron en el acto, ni por disposición legal en contrario. 
En este contexto, precisó que hay una serie de jurisprudencias de corte obligatorio de conformidad con el artículo 94 de la Constitución Política de nuestro país y el 217 de la Ley de Amparo, que nos ayudan a definir cuál es la ley que debe regir los actos o los hechos jurídicos cuando nos encontramos ante el paso de una ley a otra.
Según la interpretación jurisprudencial –explicó- primero debe verificarse si la nueva normatividad afecta un bien, una facultad o un provecho introducido al patrimonio de una persona o, inclusive, si causa detrimento a situaciones jurídicas concretas constituidas en favor de los gobernados al amparo de norma anterior, en cuyo caso se violaría la esfera jurídica del ciudadano. 
“Si la nueva disposición modifica o altera los derechos adquiridos o supuestos jurídicos y consecuencias de éstos, nacidos bajo la vigencia de ley anterior, transgrede el principio de irretroactividad de la ley dispuesto en el artículo 14 de nuestra Constitución, conculca dicha garantía individual, en perjuicio de los gobernados”, alertó.
En su análisis Así es el Derecho, el magistrado Élfego Bautista Pardo, comentó, por otro lado, un supuesto legal claro sobre la procedencia del seguro de gastos médicos mayores lo encontramos en la fracción V del artículo trigésimo sexto transitorio de la Constitución Política de la Ciudad de México, el cual establece la posibilidad de contratar seguro de gastos médicos y de vida a las personas servidoras públicas cuya función sea de alto riesgo. 
“Este tema fue ampliamente defendido por la magistrada Rosalba Guerrero Rodríguez en la contienda por la presidencia del Tribunal Superior de Justicia, a fin de proteger y salvaguardar el derecho adquirido desde hace años por los juzgadores del Poder Judicial de la entidad Ciudad de México”, refirió.
Este tipo de cuestiones nunca dejarán de ser controversiales en todo terreno laboral, para el magistrado Élfego Bautista señala, también, el tema sobre el seguro de gastos médicos y de las prestaciones a que puedan aspirar los servidores públicos de esta entidad capital y las demás del país, materia de la Ley de Transparencia, Remuneraciones, Prestaciones y Ejercicio de Recursos, está pendiente de gran discusión en los Congresos correspondientes, y estimó que en los tribunales federales comenzará el debate en cuanto sean afectadas las prestaciones de los servidores públicos. 
¡Si bien hay que reconocer los grandes problemas actuales y que el descontento social suele activarse ante los sueldos y las prestaciones especiales, hay varias cosas a analizar con la cabeza fría, finalizó en su análisis Así es el Derecho.
El magistrado Élfego Bautista Pardo es titular de la Quinta Sala Civil, Ponencia 3, del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México.